La localidad medieval de Chester, en la región de Midland del Reino Unido, es una escapada perfecta para hacer en un día desde la vecina Liverpool. Ya en el año 70 A.C. sirvió de campamento romano pero su verdadero auge tuvo lugar durante la Edad Media, entre los siglos XII y XIV convirtiéndose en un importante puerto comercial, tanto que en aquella época Liverpool era solo una pedanía del propio Chester.

Chester, Inglaterra Chester, Inglaterra

Cómo llegar a Chester desde Liverpool

Ambas ciudades están separadas por 44 kilómetros, la mejor opción para llegar a Chester desde Liverpool es el tren. La línea Mersey ofrece conexiones directas cada 20 minutos desde la estación de Liverpool James Stret, el tiempo de trayecto es de unos 40 minutos y el precio ronda las 7 Libras. En la web National Rail Enquiries se pueden consultar los horarios.

Qué ver en Chester en un día

Aunque durante el invierno, época en la que nosotros visitamos la ciudad, el frio es aún más intenso que en Liverpool, la mejor forma de recorrer Chester es caminando, puesto que todos sus atractivos turísticos se encuentran muy cerca unos de otros pudiéndose visitar con total tranquilidad en un día.

Desde la estación de tren, y en menos de 10 minutos, se llega a la Eastgate Stret, arteria comercial de la localidad, plagada de pubs, restaurantes de todo tipo y librerías, se encuentra siempre abarrotada de gente y es común poder disfrutar de jóvenes promesas tocando y cantando en cada rincón. Pronto nos encontramos con el verdadero icono de la ciudad: el Reloj Eastgate, labrado en hierro forjado, se sitúa sobre lo que en su momento fue la puerta Este de la ciudad y donde en 1768 se construyó el arco actual. El reloj fue inaugurado en 1872 para celebrar el Jubileo de la Reina Victoria y es, después del Big Ben, el más fotografiado del Reino Unido.

Reloj Eastgate Eastgate Stret, Chester, Inglaterra

Continuamos hasta la plaza The Cross, con su cruz de piedra en el centro, donde se puede disfrutar de las casas de fachadas entramadas de madera tan características de la ciudad, tienen su origen durante el medievo, en sus bajos y pasajes se construyeron galerías comerciales cubiertas que hoy en día ocupan tiendas de lujo y estudios de arte. Las más famosas son The Rows que datan del s. XII y se encuentran en la confluencia de las calle Eastgate y Bridge.

Plaza The Cross, Chester The Rows, Chester

Otra de las visitas obligadas de Chester es su Catedral, de estilo normando y una de las más bellas del país, aunque se comenzó a construir en el año 1250 ya en época romana se erigió un templo en este mismo lugar. Los trabajos de edificación duraron tres siglos, el diseño de su planta es en cruz y en su interior destaca el claustro y los jardines centrales así como las vidrieras y el coro de estilo gótico. El precio de la entrada es de 5 libras y está abierto de 9 a 17h.

Catedral, Chester Reloj Eastgate

Junto al edificio del Ayuntamiento de estilo neogótico se encuentra la Oficina de Turismo (Northgate St.) y durante la época navideña se instala en la explanada central un pequeño mercadillo con puestos de comida, bebida y todo tipo de artículos relacionados con la Navidad.

Pero la visita a Chester no está completa sino se pasea por sus murallas, en el recorrido señalizado que datos históricos sobre las batallas libradas en la región, ofrece vistas increíbles al rio Dee, hasta llegar a los pequeños restos del anfiteatro romano.

Sin duda una gran cantidad de atractivos que hacen de Chester una visita ideal.





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