Marrakech es una de las ciudades que más nos han gustado en todo nuestra vida viajera, visitar sus mezquitas, tumbas reales, zocos o pasear tanto de día cómo de noche por la Plaza Yamaa el Fna es todo un regalo para los sentidos. Pero es probable que después de unos días queramos desconectar de tanto bullicio. En cualquier de las agencias que rodean la plaza se ofrecen excursiones por la región de uno o varios días, en nuestro caso optamos por ir hasta Ouarzazate incluyendo la visita a uno de los lugares más bonitos de Marruecos, la kasbah de Ait Benhaddou . El precio por todo el día, incluida la comida fue de unos 25 euros.

Ouarzazate, Marruecos Kasbah de Ait Benhaddou, Marruecos

Kasbah de Ait Benhaddou, uno de los rincones más bonitos de Marruecos

Nos vinieron a recoger al hotel bien temprano, sobre las 6 de la mañana, aunque la distancia no es mucha, unos 200 kilómetros a Ouarzazate, se tarda en llegar cerca de 4 horas puesto que hay que atravesar la zona Alta de la Cordillera de los Atlas, en concreto el puerto de Tizi-N-Tichka que con sus 2260 metros es el paso de carretera mas alto del continente africano. Ya solo el trayecto bien merece la pena, se divisan los enormes picos de los Atlas, pasamos por pequeñas aldeas de bereberes y zonas por donde pastorean.

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Continuamos por la serpenteante carretera  hasta tomar el desvió a Ait Benhaddou, esta increíble ciudad fortificada fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987. La vanet nos dejo en la parte nueva donde se han trasladado a vivir la mayor parte de las familias, pero su verdadero patrimonio está al otro lado del rio Ourila. La Kasbah de Ait Benhaddou se abre sobre un paisaje árido rodeado de palmerales, datileras y almendros, y es una de las mejor conservadas de Marruecos.

Kasbah de Ait Benhaddou, Marruecos

Población bereber Kasbah de Ait Benhaddou, Marruecos

Las kasbah (que significa “ciudadela”) son ciudades amuralladas construidas en adobe y barro. Coronadas por torres de defensa, fueron edificadas por los bereberes generalmente sobre montañas o colinas para protegerse de los pueblos invasores. Dentro de la muralla esta el Ksar, que sería en pueblo propiamente dicho, donde convive la parte pública con la mezquita, la escuela y las casas privadas de sus habitantes.

Kasbah de Ait Benhaddou, Marruecos Kasbah de Ait Benhaddou, Marruecos

Vistas desde el torreon de Kasbah de Ait Benhaddou, Marruecos

Para comenzar la visita hay que cruzar el rio, su escasa profundidad hace que se pueda hacer con facilidad, pero también hay un servicio de “burros”.

Cruzando el rio!! Cruzando el rio!!

Podemos acceder por cualquiera de sus entradas principales y perdernos por el laberinto de calles empinadas entre las que encontraremos tiendas de artesanía, fósiles, vasijas o cuero, incluso si tenemos suerte, ser invitado a tomar un té dentro de alguna de sus casas, pero para conseguir las mejores vistas lo ideal es subir al torreón, en lo más alto de la colina. El mejor momento para la visita es el medio día, cuando el sol está en lo más alto y se aprecia con toda su intensidad el color rojizo de la kasbah.

Kasbah de Ait Benhaddou, Marruecos

Ouarzazate, la puerta de entrada al desierto

A escasos 30 kilómetros de Ait Benhaddou se levanta la población de Ouarzazate, al pie de los Atlas, entre los valles de Draa y Dades, es conocida por su proximidad como la puerta de entrada al Sahara. Desde aquí parten muchas de las excursiones hacia el desierto. Durante años fue una importante zona de paso para las caravanas de comerciantes de la ruta entre Tumbuctú y Marrakech, y en 1928 los franceses construyeron parte de la ciudad nueva para albergar sus guarniciones, hoy en día Ouarzazate es uno de los centros turísticos más importantes de Marruecos.

Avenida Mohamed V, Ouarzazate, Marruecos

La ciudad se extiende a lo largo de los casi cinco kilómetros de la Avenida Mohamed V, llena de comercios, restaurantes y hoteles, pero es en torno a su vieja medina donde se concentran sus mayores atractivos. De todos ellos destaca la Kasbah de Taurit, perfectamente restaurada y que conserva una gran cantidad de detalles y adornos en sus torres almenadas de adobe. Fue construida en 1912 por el clan Glaoui, Pacha de Marrakech durante años y encargado de controlar todo el comercio de la región. Se puede visitar su interior de 8 a 18.30 horas, con sus más de 300 salas, pasajes interiores y subir por varios tramos de escaleras.

Kasbah de Taurit, Ouarzazate, Marruecos Kasbah de Taurit, Ouarzazate, Marruecos

Después paseamos por las callejuelas que la rodean, perdiéndonos en su zoco de artesanía en el que poder comprar todo tipo de alfombras, vasijas de barro u objetos de cuero, incluso es posible visitar el taller de alguno de los artesanos para comprobar cómo trabajan, el regateo es una actividad indispensable a la hora de comprar.

El zoco de Ouarzazate, Marruecos El zoco de Ouarzazate, Marruecos

Kasbah de Taurit, Ouarzazate, Marruecos

Taller de artesanía en el zoco de Ouarzazate, Marruecos Taller de artesanía en el zoco de Ouarzazate, Marruecos

Pero Ouarzazate es también conocida a nivel internacional como el Hollywood de Africa, gracias a la enorme belleza de los paisajes que la rodean han florecido numerosos estudios de cine, como los famosos Cine Atlas, merece la pena visitar también alguno de ellos así como el Museo del Cine y ver de primera mano donde se grabaron películas tan famosas como Gladiator, Lawrence de Arabia, La Momia o La Joya del Nilo y mas actualmente Juego de Tronos.

Estudio de Cine Atlas

Museo del Cine