Aunque uno no sepa poner en el mapa a la actual Sri Lanka, lo que seguro que sí se ha oído hablar alguna vez es del famoso té de Ceilán, que es considerado como uno de los mejores del mundo. Nuestra primera parada dentro de las Tierras Altas nos llevo a la ciudad de Nuwara Eliya conocida como la “Little England”. Llegamos desde Dalhouise, después de la subida al Pico de Adam, por lo que las casi 3 horas de trayecto nos las pasamos durmiendo. Nada más bajarnos de la vanet parecía que habíamos cambiado de país, el clima es mucho más fresco y húmedo y por consiguiente toda la zona esta rodeada de una verde vegetación. Bien podíamos estar en cualquier pueblo de la campiña inglesa.

Nuwara Eliya Victoria Park, Nuwara Eliya

Nuestra primera intención era alojarnos en el Hotel The Trevene (http://hoteltrevenenuwaraeliya.com),  del que habíamos leído buenas críticas (un autentico cottage ingles a las afueras de la ciudad) pero no tenían habitación para todos. Buscamos varios sitios también sin suerte hasta que finalmente nos decantamos por el The New Tour Inn (http://www.newtourinn.com/), situado muy cerca del Victoria Park, con habitaciones triples a buen precio (unos 8 euros por persona)

Después de instalarnos decidimos salir a dar una vuelta por la ciudad, ya era bastante tarde, a esos de las 6 está casi todo cerrado. Pasamos por el Grand Hotel (http://www.grand-hotel-nuwara-eliya-sri-lanka.es.ww.lk),  un precioso edificio de la época colonial peor ya nos había llamado antes la atención unas  puertas negras con un único cartel de “Pub”, parecía totalmente clandestino. Y allí que entramos, por dentro era el típico bar con mesas de madera, lo único que no parecía muy normal era la presencia de mujeres y claro, rápidamente nos convertimos en su mayor entretenimiento. Y así entre Lion Strong (8 grados de riquísima cerveza) y platos de patatas fritas típicamente inglesas terminamos el día.

Fábrica de té de Mackwoods Labookellie

Campos de té de Mackwoods

Nos levantamos sobre la 7 de la mañana aun con las piernas doloridas. Nuestra idea era visitar una de las fábricas de té que hay en las proximidades de Nuwara Eliya. La más cercana es Pedro Estate que esta como a unos 20 minutos de la ciudad, pero ya que solo teníamos tiempo de ir a una de ellas optamos por Mackwood Labookellie (http://www.mackwoodstea.com/) , mucho más grande y de mayor fama. Desde Nuwara se tarda en torno a una hora. Tras un intenso regateo con los dueños del hotel (que como no, conocen al primo, del amigo del vecino que nos puede llevar), conseguimos una vanet para los ocho que nos lleve a la fábrica y luego volver a por las maletas y de ahí al tren por unas 3500 rupias.

Ponemos ruta por la carretera de Kandy y los paisajes que vamos encontrando nos muestran la realidad del país, cruzamos un gran número de camiones con trabajadores que se dirigen a las plantaciones y a los niños camino del colegio.

La Mackwoods es la sede de una de las plantaciones de té más famosas de todo Sri Lanka y fundada por un capitán de la marina británica Sir William Mackwood allá por el 1841. En la actualidad sus plantaciones ocupan unas 11.000 hectáreas lo que ayuda a entender su importancia.

Nuestro conductor nos dejo en el parking y parecía que íbamos a tener suerte ya que solo hay un coche aparcado (mas tarde veremos llegar autobuses repletos de turistas a sí que ayuda madrugar). La visita (cuyo exterior recuerda las imágenes de los libros de historia de las primeras fabricas de la Revolución Industrial),  es totalmente gratuita e incluye una visita guiada por la antigua fábrica eso si, en ingles, y que dura unos 45 minutos. Primero nos enseñaron algunas plantas de diferentes especies de te, cada una se utiliza para hacer un tipo concreto de té, por lo general se suele cortar cada semana y únicamente se usan las tres últimas hojas, incluso para las variedades más selectas solo la ultima hoja. Es increíble pensar  en el minucioso trabajo que realizan las mujeres tamil que lo hacen. La visita continúa por el interior de la fábrica donde nos muestran los procesos de secado, prensado y envasado. Como curiosidad, el té negro se diferencia del verde en que el primero sufre un proceso de fermentación.

Fábrica de té de Mackwoods Hojas de té Fábrica de té de Mackwoods Labookellie Fábrica de té de Mackwoods Labookellie

Por último nos ofrecieron una taza de té que puedes degustar o bien en su precioso salón o, como nosotros, en la terraza, contemplando unas vistas increíbles a las plantaciones. Tras casi una hora de relax absoluto nos acercamos al mirador y vimos que había unas escaleras que nos adentraban a las plantaciones, nos perdimos un buen rato por ellas fotografiándolo todo, aunque nos faltaba la típica estampa de las mujeres recolectando, nos dijeron que a estas horas se encontraban en lugares más alejados.

Fábrica de té de Mackwoods Labookellie

Para finalizar la visita compramos algún recuerdo en la tienda, nunca habíamos visto tantas variedades de té, y pusimos rumbo de nuevo a Nuwara Eliya.

Campos de té de Mackwoods Labookellie