¿Que ver en Nápoles? es posiblemente la primera pregunta que el visitante se va a hacer. Nápoles es, sin duda, una de las ciudades con el patrimonio más extenso e importante de toda Italia pero también es una ciudad incomprendida y desconocida para la mayoría de los viajeros que le dedican apenas una mañana. Esto es debido, en gran parte, a la “fama” que precede a Nápoles como ciudad peligrosa, sucia… y bueno, es cierto a medias. No vamos a hablar en este artículo ni de la camorra, ni de los problemas con la basura, la droga… vamos a hablar de una ciudad llena de vida, llena de gente muy especial, llena de un patrimonio cultural tan extenso que iguala como mínimo el de Roma. Por eso vamos a dar un paseo por Nápoles de plaza en plaza, por sus calles llenas de lugares escondidos y tesoros. Si permites que Nápoles te atrape jamás te soltara.

El recorrido que proponemos es puramente personal  basado en nuestra experiencia, hay que recordar que también existen visitas guiadas por la ciudad a precios muy económicos que bien merecen la pena hacer una vez para completar la visita a Nápoles.

Que ver en Nápoles de plaza en plaza. Parte 1

Nuestra  ruta comienza en la Piazza Garibaldi, centro neurálgico de la ciudad, en ella se encuentran la estación de tren Napoli Centrale, la Cirunvesuviana, la línea 1 de metro y multitud de líneas de autobuses urbanos.  Esta plaza de estilo neorrenacentista tiene un monumento a Giuseppe Garibaldi en su centro y arquitectónicamente son interesantes algunos de los edificios modernistas que hoy en día albergan domicilios privados. La plaza se mueve al ritmo de la gente que va y viene pero respira de los puestos y mercadillos que por las calles aledañas se ponen diariamente en los que se venden de todo  tipo de artículos.

Nuestro camino continúa por Corso Umberto, una de las calles más populosas de Nápoles que une el casco histórico con la estación y por ello arteria principal para el transporte de la ciudad, es asombroso observar el caos organizado del tráfico napolitano sobretodo en hora punta. Esta Avenida se origino en el siglo XIX y actualmente está llena de comercios y tiendas. Nos detenemos en Corso Umberto a la altura de la Piazza Nicola Amore, que está delimitada por cuatro edificios amarillos renacentistas exactamente iguales y giramos por Via Duomo, calle que toma su nombre de la Catedral de Nápoles o Duomo.

Via Duomo fue uno de los “cardos” más grandes de la antigua Nápoles romana y por eso cruza con los tres decumanos principales de Nápoles, el Decumano mayor (Via Tribulani), el superior (Via dell’Anticaglia) y el inferior (Spaccanapoli). La catedral de Nápoles o Duomo di Santa Maria Assunta es el edificio de culto más importante de la ciudad y uno de los más antiguos puesto que probablemente hubiera un templo al Dios Apolo en la Nápoles griega. La primera catedral data del Sg IV y la reconstrucción tal cual la conocemos hoy es del XIII. Dentro de ella, a grandes rasgos, está el baptisterio más antiguo de occidente, la capilla del tesoro de estilo barroco, que posee la estatua de plata del busto de san Gennaro y otras 51 estatuas de plata. Además de la reliquia napolitana más famosa, las cápsulas que contienen la sangre de San Gennaro. Todos los 19 de septiembre, aniversario de la muerte del santo, la sangre se licúa, milagro que atrae miles de fieles. Tras la licuación de la sangre tiene lugar la procesión por las calles de Nápoles, en la que se portan las cápsulas en un hermoso relicario de plata.

Nápoles, Catedral de Nápoles o Duomo di Santa Maria Assunta Nápoles, Catedral de Nápoles o Duomo di Santa Maria Assunta

Nápoles, Catedral de Nápoles o Duomo di Santa Maria Assunta

Seguimos por Via Duomo hasta la confluencia con Via Tribunali y la giramos a la izquierda. Via Tribunali es el Decumano mayor y alcanza desde Port´Alba hasta la Piazza Bellini. Para poder comprender la grandeza de esta ciudad bien se puede poner como ejemplo esta misma calle, que con sus apenas 800m, recoge a sus lados más de 20 iglesias y capillas. A los ojos de un distraído visitante concentrado en criticar el tráfico caótico que le agobia en Tribunali, la mayoría de estas joyas pueden pasar inadvertidas, pero si nos olvidamos de eso e intentamos buscar detrás de las fachadas deterioradas (no vamos a engañarnos, lo están) encontraremos maravillas como la Capilla de San Severo, que viendo su vetusta puerta no imaginamos lo que hay dentro, una de las esculturas realizadas en mármol más importantes y espectaculares de la historia, considerada una de las obras maestras de la escultura mundial a la altura del mismísimo David. Se trata del Cristo Velado de Giuseppe Sanmartino, que representa a tamaño real a Jesús muerto y cubierto por un velo transparente también tallado en el mismo bloque de mármol. Espectacular.

Nápoles, Cristo Velado de Giuseppe Sanmartino

En esta misma calle, que desgloso a grandísimos rasgos, pues bien podría merecer una serie de artículos monotemáticos, podemos acceder a la visita  Napoli Sotterranea, parada obligatoria que nos transportara desde el Napoles romano el cual usaba estos pasadizos para almacenar agua y alimentos hasta el Nápoles de la II Guerra Mundial que se escondió en las catacumbas que hay por todo el centro de la ciudad usandolas como refugio antiaéreo, no apto para miedoso y claustrofóbicos. Se trata de una visita guia en varios idiomas y horarios con un coste de 9€ por persona.

Pero no solo de templos y edificios vive Nápoles, en Via Tribunali está la sede de la que para mí es la mejor pizzería del mundo, Di Matteo, una trattoria con encanto napoletano donde podremos degustar las mejores pizzas además de multitud de “fritos” típicos, como arancini, melanzane, etc. Hasta el mismo Bill Clinton paro a disfrutar de sus pizzas, plato estrella de Italia creado en Nápoles, en su página web se puede ver un video del mandatario americano comiendo allí.

Nápoles, Via Tribunali Nápoles, Pizzeria Di Mateo

Nápoles, Pizzeria Di Mateo Nápoles, Pizzeria Di Mateo

Vamos a dejar Via Tribunali para bajar hacia el Decumano inferior (Spaccanapoli) por Via San Gregorio ArmenoStrata dil Pesebre, calle que recoge en sus locales los talleres artesanos de belenes. Su origen se remonta a la época clásica en la que había un templo  dedicado a Ceres que ofrecía a los ciudadanos como exvoto pequeñas figuras de tierra. Pero el origen de la calle tal cual las conocemos hoy es del Sg XVIII cuando se empezaron a localizar en ella los pequeños talleres que hacían los pesebres, cogiendo más fama las creaciones sátiras de ciertas personalidades que, como hoy en día, ganaban en popularidad a las figuras más tradicionales religiosas. En calle se encuentra la Iglesia de San Gregorio Armeno que tiene un campanario que la cruza uniendo así Iglesia y monasterio, también dedicado al santo.

Nápoles, Via San Gregorio Armeno o Strata dil Pesebre Nápoles, Via San Gregorio Armeno o Strata dil Pesebre

Nápoles, Via San Gregorio Armeno o Strata dil Pesebre Nápoles, Via San Gregorio Armeno o Strata dil Pesebre

Al bajar por completo la Strata dil Pesebre vamos a parar a Via San Biagio dei Librai, mas conocida como Spaccanapoli (partenapoles) que era el decumano inferior. Una de las calles principales del urbanismo griego. En el Sg XIX empezó a albergar la mayoría de los conventos de las diferentes órdenes religiosas. A lo largo de su trazado encontraremos 17 Palazzo y 14 Iglesias. Si continuamos por esta  calle llegaremos a la Piazzetta Nilo, que toma su nombre de la estatua del Dios Nilo que allí se encuentra, pero otro Dios muy diferente observa desde cerca. Un altar  en medio de la calle recuerda al resto de las deidades quien manda en el Olimpo. Se trata del altar a Maradona que exhibe orgullo un pelo del astro argentino que vistió la camiseta del Napoli y llevo al club a sus años más gloriosos. A veces, el altar está guardado en la cafetería Bar Nilo.

Nápoles, Piazzetta Nilo

Nápoles, altar a Maradona Nápoles, Puncinela

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