Continuamos nuestra ruta por Namibia con el que sería uno de los días que más kilómetros tendríamos que recorrer de todo el viaje pero por el camino conoceríamos lugares tan impresionantes como Twyfelfontein y sus petroglifos, la evocadora  y misteriosa Skeleton Coast, además de la Reserva Marina de Cape Cross. Terminamos la jornada en la ciudad de origen alemán, Swakapmund.

Los petroglifos de Twyfelfontein, Namibia

Petroglifos de Twyfelfontein: arte rupestre en Namibia

Salimos bien temprano del camping de Khorixas (Khorixas Lodge) tras pasar una noche algo “extraña”, ya que el camping habría sufrido un incendio el día anterior y éramos los únicos huéspedes, solo rodeados aun de un intenso olor a humo.

Nuestro camping.....

Tomamos la carretera C-39, una de las peores del viaje, sin asfaltar y con millones de curvas, que hicieron del camino un continuo traqueteo, hasta el cruce con la D2612 que señaliza el desvío a Twyfelfontein. Tras aparcar el coche en la zona habilitada para ello y pagar los correspondientes 20$ namibios, se continúa hasta la caseta de entrada que cuenta con un pequeño museo interpretativo y una cafetería, donde hay que abonar otros 60$ namibios más. Allí esperamos unos minutos hasta que nos asignaron al que sería nuestro guía.

Los petroglifos de Twyfelfontein, Namibia

Según habíamos leído existen 3 rutas distintas pero ese día tan solo se podía realizar el conocido como sendero naranja o del “hombre león”, nombre que recibe la más famosa de las pinturas y que representa a un león con manos de hombre que según se cree correspondía a algún tipo de ritual. La visita dura en torno a los 90 minutos, se realiza a través de pasarelas de metal y saltando de  roca en roca. También se pueden ver los restos de una antigua granja afrikáner que fueron los primeros en instalarse en la zona.

Los petroglifos de Twyfelfontein, Namibia Los petroglifos de Twyfelfontein, Namibia

El yacimiento de Twyfelfontein fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2007 y puede presumir de contar con una de la las mayores concentraciones de arte rupestre del África meridional. Su nombre significa “manantial incierto” ya que por el únicamente corría el agua 2 o 3 veces al año. Sus restos datan de hace de más de 3000 años y cuenta con unas 2000 pinturas de finales de la Edad de Piedra en las que aparecen representados todo tipo de animales como elefantes, jirafas, impalas  etc.

Los petroglifos de Twyfelfontein, Namibia

Los petroglifos de Twyfelfontein, Namibia Los petroglifos de Twyfelfontein, Namibia

Tambien se representan en la piedra puntos de agua que correspondían a los manantiales de la zona, ya que las tribus nómadas que poblaban este sitio utilizaban estos petroglifos a modo de comunicación entre ellas, como si se tratase de un “mapa” para identificar la caza y los puntos de agua.

Los petroglifos de Twyfelfontein, Namibia

Además de los famosos petroglifos, durante la visita podemos disfrutar del paisaje árido pero de gran belleza que lo rodea, con pequeñas elevaciones todas ellas de colores ocres. Una visita más que recomendable que se puede completar con otros dos puntos de interés como el Organ Pipe, una pared de unos 200 metros ocupada por enormes pilares de restos volcánicos que asemejan un órgano o el cercano Bosque Petrificado.

Organ Pipe, Namibia

Skeleton Coast: la costa de los esqueletos de Namibia

Aun nos quedaba un largo camino hasta llegar a la entrada de la que sería nuestra segunda visita del día: la misteriosa Skeleton Coast, uno de los lugares más inhóspitos del planeta y con una importante historia de naufragios y muerte a sus espaldas.

Naufragio en la Skeleton Coast, Namibia

Actualmente cuenta con la protección de  Parque Nacional y abarca una extensión total de 16.000 km2 a lo largo de la costa Namibia. Pero no todo es visitable, la región más al norte no es accesible con vehículo privado y únicamente se puede visitar desde el aire, contratando un vuelo con avioneta. La mayor parte de los viajeros se conforman como en nuestro caso, con recorrer los aproximadamente 200 kilómetros que separan la entrada cercana a Torra Bay hacia el sur, hasta la ciudad de Swakapmund.

Entrada a la Skeleton Coast, Namibia

Nada más llegar a la entrada nos hacemos una idea de lo que nos espera en el interior: dos calaveras con los restos de enormes colmillos de elefante nos dan la bienvenida. Tuvimos que registrarnos y nos dimos cuenta que hacía varios días que nadie pasaba por allí, aunque habíamos leído que era necesario abonar una entrada no nos pidieron nada, solo nos exigieron que teníamos que salir del Parque antes de las 18 horas. Sabiamos que el camino no iba a ser facil y que dentro de la Skeleton Coast cualquier cosa puede pasar y la verdad que los problemas no tardaron en llegar….

Nómadas con problemas en la Skeleton Coast, Namibia

 Skeleton Coast, Namibia  Skeleton Coast, Namibia

Sin tiempo que perder condujimos por la que ha sido probablemente la carretera más inhóspita que hayamos recorrido nunca, un paisaje sobrecogedor que fue la tumba de miles de marineros durante siglos cuyos barcos se quedaban varados en las dunas a causa de la neblina que parece envolver toda la costa, y los fuertes vientos y oleaje.

Naufragio en la Skeleton Coast, Namibia

Antigua fabrica abandonada y destrozada por las inclemencias del tiempo en la Skeleton Coast, Namibia Naufragio en la Skeleton Coast, Namibia

Los portugueses ya la bautizaron como “As Arenas do inferno”. Pudimos ver los esqueletos oxidados de varios barcos que quedaron varados y pasear por las playas entre restos de animales marinos. Os juro que mientras estoy escribiendo esto se me ha puesto la piel de gallina recordando la travesía por la Skeleton Coast, otro lugar increíble de nuestra ruta por Namibia.

Si la llaman Skeleton Coast sera por algo....

Skeleton Coast, Namibia Nómadas en la Skeleton Coast, Namibia

Pero antes de salir de la Skeleton Coast, nos quedaba visitar otro punto importante: Cape Cross, una de las mayores reservas de leones marinos del mundo.

Leon marino de Cape Cross, Namibia

El nombre le viene del marinero portugués Diogo Cao que en el año 1486 coloco una cruz en este lugar, para indicar el punto más al sur al que se había conseguido llegar. Actualmente, Cape Cross es una zona protegida en la que habitan miles de leones marinos.

Cape Cross zona protegida de Namibia Cape Cross zona protegida de Namibia

Leones marinos de Cape Cross, Namibia

Tras abonar la entrada y registrarnos, andamos hasta las pasarelas de madera que permiten acercarnos a estos enormes mamíferos marinos. A pesar de que el olor es nauseabundo no podemos dejar de observar como los animales juegan entre ellos, se pelean, escalan unos por encima de otros o salen del mar tras haber conseguido comida, todo un espectáculo de vida marina en libertad.

Leones marinos de Cape Cross, Namibia



iati Seguros
OFERTAS A NAMIBIA