Todos aquellos noctámbulos amantes de la radio saben que el callejón más famoso de las ondas españolas se encuentra  en OndaCero, exactamente en el programa “La Rosa de los Vientos”. “El callejón del Escribano” es el nombre de la veterana sección dedicada a la crítica y análisis cinematográfico dirigida por Josemanuel Escribano, Licenciado en Ciencias de la información, crítico desde el año 1973 ha escrito en revistas como Interviú y trabajado en radios como Radiocadena, Onda Madrid y la ya mencionada OndaCero. Editor de la revista “Contraluz”, director de la revista “Ágora”, realizador en TVE, director y productor de varios cortometrajes, miembro de la Asociación de Prensa de Madrid y director, guionista y editor de la web “El SuperDiez”. Josemanuel ha atendido la llamada de AireNomada para dar un paseo por Málaga, capital de la costa del Sol Española y uno de los destinos turísticos más importantes de nuestro país. Una ciudad que complementa el Sol y sus playas con monumentos y tradición que chocan con una ciudad moderna y vanguardista.

El callejon del Escribano Málaga

AireNomada: Josemanuel, antes de nada, muchas gracias por atender la llamada de AireNomada, es un honor poder charlar contigo. Bueno, nuestra primera pregunta es obligatoria, ¿podría estar el “callejón del Escribano” en Málaga?

–Josemanuel: ¡Claro que sí! Si ese callejón es de verdad, tiene que estar sobre los antiguos guijarros de la judería malagueña, entre el Museo Picasso y el teatro romano, al pie de la alcazaba… Y si es un callejón imaginario, que también puede ser, está también allí, delante del mar de Alborán, frente a la estrecha línea del horizonte que veo desde mi casa.

–AireNomada: ¿Cuál es tu primer recuerdo de Málaga?

–Josemanuel: La verdad es que yo llegué a la Costa del Sol, hace muchos años, cuando se celebraba el Festival de Cine de Autor de Benalmádena, y desde entonces tengo allí mi casa. Pero pronto descubrí la ciudad de Málaga, y fue un deslumbramiento. Su luz, su color, el olor del mar mezclado con el aroma de las biznagas –esa flor que es muchas flores-, el primer paseo por la Alameda y el Parque, y el encanto de las calles luminosas y acogedoras. Y un recuerdo que lo resume todo: una tarde de moraga en el Palo, con cientos de espetos brillando en la playa, la música, la rica cerveza y el sol que no quería marcharse. Una sinfonía de olores, sabores, luces y sonidos: la felicidad debe de ser eso.

–AireNomada: Málaga es una ciudad llena de contrastes con sus playas, monumentos y edificios vanguardistas.Entre  todo lo que  Málaga ofrece al visitante ¿Cuál sería el primer sitio que recomendarías ir?

–Josemanuel: Al mar, siempre al mar. A la playa, a cualquier punto de su kilométrico paseo marítimo, que ahora bordea toda la ciudad, para sentarse un rato y disfrutar del aroma y el sonido. Y luego ya hablaríamos.

–AireNomada:¿Nos podrías indicar un pequeño paseo por la ciudad?

–Josemanuel: Es inevitable empezar en la Alameda, bajo los impresionantes ficus centenarios. Y atravesar la Plaza del Marqués de Larios y recorrer el Paseo del Parque hasta la fuente de Torrijos. Alli, dando la espalda al mar, retrocedería por las estrechas y animadísimas calles del centro hasta tomar la calle Larios, pasar por la Plaza de la Constitución y recorrer la calle Granada hasta llegar a la Plaza de la Merced. Desde allí se puede desandar lo andado; bien entendido que este es el itinerario mínimo imprescindible, y que todo él está jalonado de sitios de interés artístico, histórico y gastronómico, así que el paseo puede también durar varias horas. En ese entorno podemos encontrar, por ejemplo, museos como el Picasso, el Thyssen, la sucursal del Pompidou y el recientemente inaugurado Museo de Málaga. Por no hablar de otros tantos que quedan ahí al lado.

–AireNomada: Aunquela cultura gastronómica andaluza es enorme, seguro que tienes un plato o una receta típica malagueña favorita. ¿En qué consiste?

–Josemanuel: ¿Cómo no citar el pescaíto frito? La llamada “fritura malagueña” es una contundente fuente con boquerones –maravillosos-, calamares, cazón o rosada en adobo, “puntillitas” –pequeños chipirones- y algún otro pescado que pasaba por allí… Frito todo en buen aceite de oliva, es un manjar sencillo pero magnífico. Y claro, están los espetos de sardinas, asadas casi vivas en la lumbre de leña, otro bocado tan simple como espectacular e insustituible. Y como entrante fresquito, el estupendo ajoblanco, que hacen maravillosamente en cualquier establecimiento de la costa.

–AireNomada: Ya que estamos hablando de comer, recomiéndanos un restaurante.

–Josemanuel: Ese pescaíto del que hablaba está bueno en cualquier sitio. Pero es de ley citar los restaurantes de Los Mellizos, pescaderos de toda la vida de Arroyo de la Miel, en Benalmádena, que han extendido sus locales hasta el mismo centro de Málaga, al lado de la Catedral. Pero antes hay que pasarse por El Pimpi, en la calle Granada, el templo del tapeo, con sus barricas firmadas por famosos de todas las épocas. Por último, si lo  que buscamos es la cocina moderna –sin perder las esencias- y de la mayor calidad, la cita es en el Muelle 1, el espacio con el que Málaga ha recobrado su puerto, en el restaurante de José Carlos García: estrella Michelín y cocina espectacular.

–AireNomada: En todas las ciudades existen rincones ocultos, especiales, que solo conocen los que allí viven.¿Cuál sería tu rincón oculto de Málaga?

–Josemanuel: Uno de mis lugares favoritos, ajeno por completo al vaivén turístico, es la Plaza de San Francisco, al lado de la calle Carretería. Allí se encuentra la Sala de Conciertos María Cristina, un lugar único para escuchar música: pequeño, romántico, acogedor… Una delicia.

–AireNomada: ¿Conoces alguna leyenda o historia acontecida en Málaga?

–Josemanuel: Hay infinitas, pero si tengo que escoger, me quedo con esta: durante muchos años, el Jardín Botánico de La Concepción, un paraje maravilloso situado a las afueras de Málaga, regalo de una ilustre familia del lugar, permaneció cerrado y en estado de abandono. Toda su exuberante vegetación se habría perdido… si no fuera porque una ninfa, una estatua de piedra que adorna un pequeño estanque, cobraba vida por las noches y regaba con su cántaro todo el jardín. Hoy, La Concepción es una maravilla que disfrutan malagueños y visitantes… gracias a los desvelos de la ninfa mágica.

–AireNomada:¿Nos podrías recomendar una película que tratara de viajes? Y ¿Cuál es tu película favorita?

–Josemanuel: Para mí, los mejores viajes son los que penetran en el interior de uno mismo. Por eso, recomendaría una obra maestra de David Lynch,Una historia verdadera: el viaje de 500 kilómetros de un hombre montado en una segadora, en busca de la verdad. Y mi película favorita, dentro del cine moderno, es Deseando amar, del maestro Wong Kar-Wai: la historia de un hombre que, de alguna manera, también viaja desde y hacia el amor.

–AireNomada: Muchas gracias Josemanuel, ha sido un placer charlar contigo y  conocer un poco mas de Málaga.

–Josemanuel: Encantado de estar en AireNómada para hablaros de Málaga; ya sabéis: la ciudad del Paraíso, la primera en el peligro de la libertad.

Málaga



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