Nápoles es una de las ciudades que cuenta con uno de los mayores patrimonios histórico y artísticos de toda Italia. Sus calles han visto pasar a lo largo de los siglos a romanos, normandos y varias dinastías monárquicas. Andar por sus calles significa pasear entres sus castillos, hasta cuatro hay en la ciudad, visitarlos es una muy buena manera de acercarnos a la historia napolitana. Tras visitar Nápoles de plaza en plaza, hoy os ofrecemos una ruta por los castillos napolitanos.

Bahía de Nápoles, Italia

Castel dell´ovo

El Castel dell´ovo, situado sobre el islote de Megaride que se adentra al mar, es uno de los lugares más famosos de la ciudad, ofrece unas vistas increíbles a la bahía de Nápoles y al imponente volcán Vesubio. Según cuenta la leyenda, debajo de sus cimientos Virgilio escondió un huevo mágico, si este se rompiese la fortaleza quedaría destruida y la ciudad de Nápoles sufriría una catástrofe. Ya en época romana el islote fue fortificado por Lucio Linio Luculo y en él fue encerrado el emperador Romulo Augusto. Su forma actual es obra de los normandos y data del 1128. Posteriormente, a manos de los diversos reyes de Nápoles ha sufrido alguna modificación y ha sido utilizado como cárcel, como residencia real,  para guardar el tesoro del reino hasta llegar a nuestros días, donde albergar el Museo de la Prehistoria y sirve de centro de eventos y exposiciones.

Castel dell´ovo, Nápoles

Al castillo se accede a través de la Via Partenope, paralela al mar, atravesando el Passaggio Castel dell´Ovo, la entrada es gratuita de lunes a sábado de 9 a 19.30h y hasta las 14h los domingos, merece la pena sentarse en los espigones a disfrutar de la puesta de sol. Ya en su interior se pueden recoger libremente sus murallas y salas de exposiciones, aunque las mejores vistas se obtienen en lo más alto,  en la explanada de los cañones.

Bahía de Nápoles, Italia Vista desde el Castel dell´Ovo, Nápoles

Bahía de Nápoles, Italia

A los pies de la fortaleza se extiende una villa marinera, el Borgo Marinari, y un pequeño puerto, sus callejuelas está plagada de bares y restaurantes con encanto donde disfrutar de uno de los pescados y mariscos más ricos de la ciudad.

Castel Nuovo

El Castel Nuovo, conocido también con el nombre de Maschio Angioino, está ubicado en el centro de la ciudad, frente al mar, entre la Piazza Municipio y el puerto turístico de la ciudad en el que atracan los lujosos cruceros que a diario llegan a Nápoles y desde el que parten los ferrys hacia las islas del Golfo.

Castel Nuovo, Nápoles

Su origen se remonta a la época en la que Carlos I Anjou traslado la capital del Reino de Nápoles y las dos Sicilias desde Palermo a la ciudad napolitana. A lo largo de la historia ha sufrido numerosos saqueos y remodelaciones aunque fue durante el Renacimiento, con la hegemonía del Reino de Aragón, cuando se transformo a su actual forma más moderna de residencia real.En su exterior, rodeado por un foso y unos cuidados jardines, destacan sus imponenten cinco torres cilíndricas (di San Giogio, di Mezzo, di Guardia, dell Oro y di Beverello) y, sobre todo el Arco del Triunfo que preside su entrada. Construido en mármol para conmemorar la entrada triunfal del rey Alfonso I en la ciudad. Cuenta con increíbles relieves que reflejan ese momento, así como el  escudo del Reino de Aragón.

Castel Nuovo, Nápoles Castel Nuovo, Nápoles

En la actualidad alberga el Museo Cívico de la Ciudad (entrada de 9-19h por 6 euros), y en su interior se puede visitar el Patio de Armas, la Cappella Palatina, único testimonio del castillo medieval original o la Sala dei Baroni, llamada así puesto que aquí fueron arrestados los barones que conspiraron contra Fernando I de Nápoles.

Castel Sant Elmo

Esta impresiónate fortificación medieval se ubica en la colina del Vomero, en lo más alto de ciudad de Nápoles. Es el castillo más grande de la ciudad, una buena parte esta escavado en la misma roca. Desde allí se puede observar toda la bahía y la ciudad por lo que ha sido un puesto estratégico muy cotizado durante siglos.

Castel Sant Elmo, Nápoles

Su origen data del año 1329 cuando el Rey Roberto I construyó el Palatium Castrum, sobre la colina de Sant Erasmo donde estaba la iglesia dedicada al mismo Santo que posteriormente fue vendido a los reyes de Aragón que lo transformaron en una fortaleza defensiva que hoy podemos visitar Junto al Castillo en la explanada de acceso, hoy sede del Museo Napoli Novecento, se encuentra la Cartuja y Museo de San Martino. Desde su mirador tendremos las mejores vistas de la ciudad, pudiendo distinguir las cúpulas de sus cientos de iglesias y de la bahía napolitana. Ya en el interior del mismo una vez atravesada la rampa y el puente que cruza el foso se accede a la Plaza de Armas presidida por varios cañones, a la torre del Castellano y la llamada gruta del ermitaño.

Vistas de Nápoles desde Castel Sant Elmo

Castel Sant Elmo, Nápoles Vistas de Nápoles desde Castel Sant Elmo

Para llegar hasta aquí una buena opción es hacerlo a través del funicular que se puede tomar en la Piazza de Motesanto, en la misma vía Toledo, y nos deja en la colina del Vomero, en concreto en la Piazza Fuga, pero sin nos apetece caminar también se puede llegar paseando a través del quartiere spagnolo.

Castel Capuano

El Castel Capuano es el más antiguo, y sobrio en su construcción, de todos los castillos de Nápoles, aunque probablemente sea también el menos conocido y visitado de ellos. Se encuentra al final de la actual via dei Tribunali y su nombre se debe a su cercanía con la Puerta Capuana, que marcaba el camino hacia la antigua ciudad de Capua.

Castel Capuano, Nápoles

Su historia se remonta a la época normanda, aunque las últimas excavaciones indican que se construyo sobre un antiguo Gymnasium romano. Posteriormente en 1140, con el Rey Guillermo I de Sicilia, conocido como el Malo, fue fortificado y acabo transformándose en palacio real que hoy conocemos. Durante su dilatada vida fue sufriendo varias remodelaciones y su importancia como vivienda de la realeza napolitana fue perdiendo fuelle a favor del Castel Nuovo. En la actualidad es la sede del Tribunal Civil de Nápoles.

Sala de los Bsutos, Castel Capuano, Nápoles

En su exterior destaca el reloj del año 1858, así como diversos símbolos de las casas monárquicas que han pasado por el castillo, como el águila bicéfala de la Casa de los Austrias o el escudo de armas de los Saboya. Mientras que en su interior encontramos la conocida Sala de los Bustos, que hospeda los bustos de mármol de los abogados más famosos de Nápoles así como la Camera dells Sommaria, donde se celebran los actos más solemnes.