¿Buscas qué ver y hacer en Toledo? No te preocupes, ¡nosotros te lo contamos! Situado en un meandro del rio Tajo, en un enclave privilegiado, se levanta Toledo (Castilla la Mancha), una de las ciudades medievales más bellas de España. Toledo es también conocida como la ciudad de las Tres Culturas, ya que durante siglos convivieron en ella, de manera más o menos pacifica, musulmanes, cristianos y judíos. Y es este crisol de culturas el que ha tejido la ciudad, dejando su impronta tanto en la arquitectura de la ciudad, como en sus costumbres y gastronomía. En este Post os vamos a contar lo imprescindible qué ver en Toledo en 1 día.

En los momentos de mayor esplendor de España, Toledo se erigió como residencia real siendo incluso capital del reino, atrayendo al clero y la nobleza que construyeron gran cantidad de palacios y casonas que hoy podemos visitar, también artistas de toda índole se han sentido atraídos y atrapados por su embrujo y han transmitido las bondades de la ciudad a lo largo de los siglos en sus obras. Por todo ello, Toledo pertenece desde 1986 a la lista de Patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Cómo llegar a Toledo desde Madrid

Visitar Toledo desde Madrid es muy sencillo y uno de los mejores planes qué hacer si estamos en la capital de España. Si puedes pasar un fin de semana estas de enhorabuena pero si no puedes con una escapada de un día desde Madrid también podrás conocer la mayoría de sus encantos.

  • En coche. Llegar a Toledo desde Madrid en nuestro propio coche es muy sencillo, 70 km separan ambas ciudades que se recorren en algo menos de 1 hora utilizando la A-42.
  • En tren. Madrid y Toledo están conectados por AVE, siendo una de las mejores formas de llegar y, por supuesto, la más rápida. En apenas 30 minutos y por un precio de 13,90€ cada trayecto llegaremos a Toledo desde la estación de Puerta de Atocha. Hay una salida cada hora.
  • En Autobús. También es posible llegar a Toledo en autobús, hay muchas salidas al día, prácticamente cada 30 minutos, desde Plaza Elíptica, tarda en torno a 1 hora y media y es la manera más económica de llegar, 6 euros por trayecto.
  • En Tour organizado. Otra opción para visitar la ciudad de Toledo es tomar uno de los Tours organizados que a diario parte del centro de Madrid,  podéis ver la mejor opción en este ENLACE.
NO TE OLVIDES: Aparcar en el centro de Toledo es misión imposible, por ello si llegamos a la ciudad manchega en coche tendremos que dejarlo en alguno de los múltiples parkings. Por ejemplo, junto al Alcázar encontramos varios de pago, como el Parking Índigo-Corralillo de S. Miguel. También existe la posibilidad de dejar el coche en un parking gratuito, junto a la estación de autobuses, y caminar después unos 15 minutos, utilizando las escales mecánicas hasta llegar al casco histórico.

Lugares imprescindibles que ver y hacer en Toledo en 1 día

Callejuelas estrechas, plazuelas con encanto renacentista, catedrales góticas, decenas de iglesias y palacios, conventos, sinagogas, miradores… Toledo es un auténtico museo al aire libre, una ciudad que enamora a todo aquel que tiene el placer de caminarla, por que la mejor forma de conocer la ciudad es andando y perderse por ella mientras nos atrapan sus encantos. Si estás preparado para subir cuestas, aquí te dejamos un listado de lugares que nos parecen imprescindibles qué ver en un día en Toledo.

TOLEDO CARD

Antes de pasar a enumerar los imprescindibles qué ver en Toledo, una buena idea para ahorrar en nuestra visita es hacerse con la tarjeta TOLEDO CARD, que permite la entrada a 4 monumentos: la Catedral Primada de Santa María, la Iglesia de Santo Tome (donde está el  cuadro del “Entierro del Conde Orgaz”), la Sinagoga de Santa María la Blanca y el Monasterio de San Juan de los Reyes. También existe un Pack que combina estas visitas con los billetes de AVE o del autobús turístico que recorre la ciudad. En cualquier caso lo mejor es consultar la web oficial, donde se pueden adquirir las ofertas vía on-line o hacerlo de manera presencial en las Oficinas de Turismo de Toledo, en plaza Zocodover, o junto a la estación de AVE.

Plaza de Zocodover

El centro neurálgico de la ciudad de Toledo es sin duda la plaza de Zocodover, por la que seguro pasaras varias veces durante tu estancia en la ciudad. Se trata de una plaza de forma triangular, rodeada de pórticos y con varios arcos de acceso, entre los que destaca el conocido como Arco de la Sangre.

Se trata de un lugar con mucho ambiente y donde podremos encontrar gran cantidad de pastelerías, restaurantes, tiendas de recuerdos y una de las oficinas de turismo de la ciudad.

Catedral Primada de Santa María o Catedral de Toledo

Posiblemente se trata del edificio más representativo de la ciudad y una de las Catedrales más bellas de España. Su construcción, en estilo gótico, comenzó en el año 1226 pero sus obras no finalizaron del todo hasta 1493. Su exterior cuenta con tres puertas de acceso: la Puerta del Reloj, la más antigua, la conocida como Puerta de los Leones, la más moderna y  la Puerta Principal en la que destaca la Torre de 92 metros de altura.

Pero si su exterior impresiona, el interior es, simplemente, espectacular, tanto por sus dimensiones como por sus impresionantes vidrieras, capillas y sin olvidarnos de los murales del Greco y Goya que decoran algunas estancias. El precio de la entrada es de 10€, pero os podemos garantizar que no os defraudará.

Se pueden reservar visitas guiadas a la Catedral de Toledo que nos permitirá conocer más a fondo esta auténtica maravilla gótica, más información en este ENLACE.

Sinagoga de Santa María la Blanca

Situada en el barrio judío de Toledo, uno de los más pintorescos de la ciudad, encontramos la Sinagoga de Santa María la Blanca. Construida en estilo mudéjar en el año 1180, fue utilizada cerca de 200 años como sinagoga hasta que fue reconvertida en Iglesia católica. En su interior encontramos paredes blancas, pilares de forma octogonal y arcos de herradura de enorme belleza.

No es la única sinagoga que se puede visitar, a pocos metros, también en el barrio judío, se encuentra la Sinagoga del Tránsito, en cuyo interior acoge el Museo Sefardí.

Monasterio de San Juan de los Reyes

Otro de los edificios más bellos de la capital manchega es el Monasterio de San Juan de los Reyes, mandado construir por los Reyes Católicos en 1476. De su interior destaca especialmente el claustro, en dos alturas, decorado con numerosas esculturas. También podemos contemplar su iglesia, con su magnífico retablo con el escudo de armas de los Reyes Católicos.

Alcázar de Toledo

Otro de los edificios de referencia de la ciudad Toledo, testigo de grandes acontecimientos a lo largo de la historia, es su Alcázar. Se trata de una enorme fortaleza medieval de origen militar y forma rectangular situada en el punto más elevado de la ciudad. Aunque se remonta a la época romana fue Carlos I en 1525 una vez que Toledo pasó a ser capital del Reino, quien restauro y dio forma al edificio que se puede ver en la actualidad. En su interior se encuentra el Museo del Ejército y la Biblioteca, desde cuya cafetería se tienen buenas vistas de la ciudad.

Mirador del Valle

Un lugar que no debe faltar en una visita a Toledo es el Mirador del Valle. Desde aquí la imagen tanto de la ciudad, con sus edificios más emblemáticos, como del rio Tajo, son sublimes. Hay diferentes formas de llegar: en coche (aunque las plazas disponibles de aparcamiento son bastante escasas) andando desde el centro de la ciudad o la estación del AVE en un paseo de unos 40 minutos; con el tren turístico o en el autobús de la línea L71. Sea como sea, no te lo puedes perder.

Iglesia de Santo Tome

Si bien el exterior de la Iglesia de Santo Tome, construida en el Sg. XIV en estilo gótico, no es de los edificios más llamativos de Toledo, en su interior encontramos una de las obras cumbres del maestro de pintura Domenikos Theotokopoulos, más conocido como el Greco. Es el famoso “Entierro del Conde Orgaz”, un lienzo de casi 5 metros de alto que fue pintado por el Greco entre los años 1586 y 1588 y en el que se representa en entierro Gonzalo Ruiz de Toledo, señor de la villa de Orgaz.

El Greco (el Griego) fue el apodo que recibió el pintor renacentista Domenikos Theotokopoulos (octubre de 1541- abril de 1614), uno de los artistas más destacables de su época. Después de vivir sus primeros años y juventud en Creta y tras aprender junto a los pintores más reputados de Italia, el Greco se estableció en la ciudad de Toledo, donde vivió el resto de su vida y donde llevo a cabo sus obras más destacadas, con números retablos que adornan las iglesias de la ciudad y lienzos religiosos e importantes retratos. Además de poder visitar el famoso cuadro del “Entierro del Conde Orgaz” el Greco cuenta con un Museo propio en Toledo, donde podemos admirar numerosas de sus obras.

Puerta de la Bisagra

Una de las puertas principales que daba entrada al interior de la ciudad amurallada es la conocida como Puerta de la Bisagra. Aunque de origen musulmán, fue remodela durante los reinados de Carlos V y Felipe II. Entre los elementos que más destacan encontramos el escudo imperial de Toledo, con su águila bicéfala.

MÁS COSAS QUÉ VER Y HACER EN TOLEDO

  • Mezquita del Cristo de la Luz: Situada cerca de la Puerta de la Bisagra, esta mezquita, que data del año 999, está considerada como el edificio mejor conservado de la época musulmana, y que a pesar de algunas remodelaciones en siglos posteriores, aún conserva la mayor parte de sus elementos originales.
  • Puente de Alcántara: Otro de los lugares más representativos de Toledo es el llamado Puente de Alcántara. Construido en época romana, en concreto durante los años 103 y 104 d.C, tiene cerca de 200 metros de largo y “vuela” sobre el rio Tajo. Cuenta con cinco pilares de más de 50 metros de altura y su arco central está dedicado al emperador Trajano.
  • Museo de los Concilios y la Cultura Visigoda: La iglesia de San Román y su capilla mudéjar del Sg. XIII es el lugar donde encontraremos el Museo de los Concilios y de la cultura Visigoda. Se trata de la Iglesia mejor conservada del denominado estilo mozárabe mudéjar toledano donde destaca el ábside, Sg. XVI, de la época renacentista.
  • Puerta del Sol y puerta de Valmardón: La puerta de Valmardón, del Sg IX,se usaba como acceso a la medina islámica toledana, es la más antigua de la ciudad y su nombre proviene de la palabra ‘Mardum’ en árabe significa ‘bloqueada’. La puerta del Sol, de estilo mudéjar, es otra puerta defensiva que encontramos al norte de la ciudad.  
  • Iglesia de Santa Eulalia de Toledo: La iglesia de Santa Eulalia se construyó durante los primeros años de la Reconquista (Sg. XII) y es uno de los primeros del mudéjar en Toledo. La Iglesia tiene tres naves rodeadas de preciosos arcos de herradura semicirculares. Un templo que pasa desapercibido para el visitante pero que bien merece la pena una visita.

Perderse por las calles de Toledo

Sin duda una de las mejores cosas que hacer en Toledo y la mejor forma de conocer la ciudad, es pasear por su casco histórico, perdiéndose por estrechas y sombrías callejuelas, dejándose atrapar por sus edificios históricos y sus plazuelas llenas de ambiente. Por sus calles destacan los cobertizos, unas construcciones que servían para ganar espacio a los edificios y comunicarlos entre ellos, son una de sus señas de identidad.

Existen en la ciudad de Toledo innumerables tours guiados para conocer mejor sus secretos, de ellos os recomendamos que hagáis un Free Tour o uno de los Tours nocturnos que nos mostraran en Toledo más misterioso.

Gastronomía de Toledo. Qué comer: platos y postres típicos

Otra de las cosas que no podemos dejar de hacer si estamos visitando Toledo es probar alguno de sus platos típicos. Como ya indicamos, sus recetas cuentan con un marcado influjo árabe y judío, lo que convierten a los platos toledanos en uno de los más variados de España. La cocina de la ciudad está muy marcada por su entorno y las actividades que se llevan a cabo en él, como la caza, por lo que platos como la perdiz ya sea estofada o escabechada son muy comunes. Entre los postres, el mazapán de Toledo, cuenta con una gran reputación.

Pero si tenemos que elegir un plato típico toledano seria la carcamusa, un guiso de carne de ternera o cerdo acompañado de verduras de temporada. Se dice que el nombre se lo dio el dueño del bar Ludeña, cuyos clientes habituales eran señores mayores, “carcas” y mujeres jóvenes  “musas”.



Booking.com