La Costa Amalfitana, al sur de Italia, está llena de rincones con encanto, y Ravello es uno de sus pueblos más bonitos y uno de esos lugares imprescindibles que no puedes perderte durante tu viaje por la que, para muchos, es el “tramo de carretera más bello del mundo”. Ravello se sitúa en lo alto de una colina, a unos 300 metros sobre el mar Tirreno, y fue fundado en el siglo V por familias de la alta sociedad procedentes de Amalfi. El hecho de que no tenga playa ni se encuentre junto a la carretera que recorre la costa hace que, a diferencia de otros lugares como Amalfi y Positano, Ravello siga manteniendo una atmósfera diferente, alejada (un poco) del turismo más potente.




RAVELLO, UNO DE LOS PUEBLOS MÁS BONITOS DE LA COSTA AMALFITANA
Su magnífico casco antiguo medieval, sus impresionantes villas y jardines y, por supuesto, sus espectaculares vistas hacen de Ravello el mirador perfecto sobre la Costa Amalfitana. Sin duda, fue una de las sorpresas más agradables de nuestro recorrido. ¡No te lo pierdas!
DONDE SE ENCUENTRA RAVELLO Y CÓMO LLEGAR
Ravello forma parte, como ya hemos dicho, de la conocida Costa Amalfitana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Se encuentra en la provincia de Salerno, a unos 55 kilómetros al sur de Nápoles, 30 kilómetros de Pompeya y tan solo 6 kilómetros de Amalfi. Para llegar a Ravello desde Nápoles o Sorrento podemos hacerlo tanto en transporte público como alquilando un coche. Es difícil determinar cuál de estas opciones es la mejor, ya que depende de varios factores que os queremos comentar a continuación.
🚗 Coche o moto de alquiler
Por un lado, el coche o moto de alquiler te permiten recorrer la Costa Amalfitana a tu aire, sin estar pendiente de los horarios de los autobuses y pudiendo conocer lugares que se encuentran fuera de los puntos más turísticos. Sin embargo, viajar en coche de alquiler puede convertirse en un auténtico “infierno”, especialmente durante los fines de semana, los meses de julio y agosto o Semana Santa, cuando los atascos pueden ser kilométricos y el aparcamiento es caro y, en muchos casos, insuficiente para la cantidad de visitantes. Además, hay que tener en cuenta que la carretera que recorre la costa es preciosa pero muy estrecha y cuenta con muchas curvas cerradas, por lo que conducir por ella puede resultar «complicado», especialmente si no estamos acostumbrados a este tipo de carreteras.
En cualquier caso, si optamos por esta opción para llegar a Ravello en coche, tendremos que dirigirnos primero hasta Amalfi por la SS163 y, desde allí, tomar la SP1 hasta Ravello.El pueblo de Ravello es totalmente peatonal, por lo que, en caso de llegar en coche, tendréis que dejarlo en alguno de los aparcamientos habilitados a la entrada del pueblo. El más cercano es el Parcheggio Piazza Duomo, situado a apenas 1 minuto a pie del centro. El precio ronda los 3-5 euros por hora o 25-30 euros por todo el día. En cualquier caso, os recomendamos llegar a primera hora, especialmente durante los meses de mayor afluencia, ya que las plazas de aparcamiento son limitadas.
🚌 Autobús, una opción económica para llegar a Ravello
Otra opción es moverse por los pueblos que conforman la Costa Amalfitana en los pequeños autobuses SITA, que recorren buena parte de la costa. Cuentan con salidas regulares a diario, aunque las frecuencias varían a lo largo del año. Es la opción más económica para desplazarse por la Costa Amalfitana, pero en temporada alta las largas colas en las paradas y las aglomeraciones suelen ser habituales.
Para llegar a Ravello desde Amalfi, podemos utilizar la línea 5110. El trayecto dura aproximadamente 20-30 minutos, aunque el tiempo puede variar bastante dependiendo del tráfico.🥾 A pie, una opción para los amantes del senderismo
Una opción para los amantes del senderismo es llegar hasta Ravello desde algunos de los pueblos cercanos, como Minori o Amalfi, a pie. Existen antiguos caminos y senderos que discurren por tramos de escaleras de piedra, entre limoneros y con unas vistas únicas sobre el mar Tirreno. La dificultad de estos recorridos es moderada, y hay que tener especial precaución durante los meses de verano, protegiéndose del sol y llevando abundante agua.
🚌 Tours y excursiones organizadas
Si lo que buscamos es una opción más cómoda y tranquila, también podemos contratar alguno de los tours o excursiones organizadas que salen desde Nápoles o Sorrento y que combinan la visita a varios de los pueblos más conocidos de la Costa Amalfitana. Esta puede ser una buena alternativa si no queremos preocuparnos por el tráfico, el aparcamiento o los desplazamientos entre pueblos y queremos aprovechar el día para conocer varios lugares de la costa. MÁS INFORMACIÓN EN ESTE ENLACE.
QUÉ VER EN RAVELLO, EL PUEBLO DE LOS MIRADORES
Además de perderse por sus calles adoquinadas y disfrutar de las inmejorables vistas al mar Tirreno desde sus numerosos miradores, Ravello cuenta con algunas visitas imprescindibles que han convertido a este pequeño pueblo de la Costa Amalfitana, a lo largo de las décadas, en el refugio perfecto para músicos, artistas y escritores de la talla de Virginia Woolf o Greta Garbo. Os contamos cuales son:
La Piazza del Duomo y el Duomo de Ravello
La Piazza del Duomo, también conocida como Piazza Vescovado, es el corazón de Ravello, el lugar más animado del pueblo. Aquí encontraremos bares, restaurantes y algunas tiendas de souvenirs, siendo un buen lugar para descansar y tomar algo mientras disfrutamos del ambiente. Aquí destaca uno de los grandes símbolos de Ravello, su catedral, llamada Basilica di Santa Maria Assunta e San Pantaleone, levantada en el siglo XI gracias a la ayuda económica de la familia Rufolo. Se trata de un templo bastante sencillo, de aire bizantino, en el que destacan sus puertas de bronce, traídas de Constantinopla y decoradas con tallas e inscripciones.


En el interior podemos apreciar un precioso púlpito románico, sostenido sobre seis columnas apoyadas sobre leones. Como curiosidad, en la catedral se conserva una pequeña ampolla con sangre de San Pantaleón, que, según la tradición, se licua cada año, al igual que sucede con la sangre de San Gennaro en Nápoles.
La entrada a la catedral es gratuita y tiene un horario de 9:00 a 19:00h. Si queremos visitar el Museo dell’Opera del Duomo, el precio de la entrada es de 3€.Giardini Principessa di Piemonte
Siguiendo por la Via San Giovanni del Toro, llena de antiguos palacios reconvertidos hoy en día en hoteles y restaurantes, llegamos a otro de los rincones con más encanto de Ravello, los Giardini Principessa di Piemonte. Reciben su nombre de la princesa María José de Bélgica, esposa del príncipe Umberto, de la Casa de Saboya.



La entrada a los jardines es gratuita y se trata de un remanso de paz, con jardines y flores súper cuidados y unas vistas al mar Tirreno que os fliparan.
Iglesia de Santa María a Gradillo
Construida en el siglo XI, la Iglesia de Santa María a Gradillo es una iglesia de aspecto sobrio y estilo barroco, aunque conserva algunos elementos de épocas anteriores y que atestiguan la larga historia del pueblo. En su interior destaca un bonito mosaico en el que se representa un árbol con dos panteras enfrentadas.

Además de su importancia religiosa, la iglesia tuvo un papel destacado en la vida política de Ravello durante la Edad Media, ya que aquí se reunía el consejo encargado de los asuntos políticos y administrativos de la ciudad.
Vía Roma
La Vía Roma es la calle comercial más importantes de Ravello y conecta la Iglesia de Santa María a Gradillo con la Piazza del Duomo, por lo que resulta prácticamente inevitable recorrerla durante nuestra visita al pueblo. A lo largo de ella encontraremos tiendas de souvenirs, donde podremos comprar algunos productos típicos de la zona (como el limoncello) además de restaurantes, heladerías y pequeñas galerías de arte. Es una calle perfecta para pasear tranquilamente, curiosear entre sus tiendas y disfrutar del ambiente de Ravello.


Villa y Jardines Cimbrone
Situada en lo alto del promontorio rocoso de Cimbronium, encontramos uno de los lugares imprescindibles que visitar en Ravello: Villa Cimbrone y sus jardines. Su historia se remonta al siglo XI, cuando fue levantada por una familia de la nobleza. Posteriormente, la propiedad quedó unida al vecino Monasterio de Santa Chiara. Ya en 1904, el inglés Ernest William Beckett quedó cautivado por este lugar y compró los terrenos, donde creó su magnífico jardín, combinando elementos de los estilos inglés e italiano. El resultado es uno de los rincones más espectaculares de Ravello, especialmente por sus jardines y las vistas sobre la Costa Amalfitana.


Hoy en día, Villa Cimbrone es un hotel de cinco estrellas que, especialmente en temporada alta, puede alcanzar precios de unos 1.000 euros por noche. Pero tranquilos, aunque no os alojéis en él, podéis visitar sus jardines y diferentes espacios históricos como el claustro, la cripta de estilo gótico, el Templo de Baco o la llamada Avenida de la Inmensidad. Esta avenida nos conduce hasta el plato fuerte de la visita: la famosa Terraza del Infinito, uno de los miradores más espectaculares de toda la Costa Amalfitana. Desde aquí tendremos unas vistas imponentes sobre el mar y la costa, mientras que la terraza está decorada con 18 bustos de mármol que le dan un aspecto muy particular.


Villa Rufolo
Junto a la Piazza del Duomo encontramos otra de las villas que no podéis perderos en Ravello: Villa Rufolo, uno de los lugares más visitados del pueblo. Además de contar con unos jardines preciosos y unas espectaculares vistas sobre la Costa Amalfitana, es el escenario donde se celebra cada año el conocido Ravello Festival, dedicado a la música y las artes. Se trata de una lujosa villa de arquitectura árabe y bizantina, levantada en el siglo XIII por la rica familia de comerciantes Rufolo. Además de utilizarla como residencia, la familia celebraba aquí numerosas fiestas y recepciones. Tras años de abandono, el botánico de origen escocés Sir Francis Neville Reid compró la propiedad en 1851 y se encargó de recuperar sus jardines y renovar algunas de sus estancias principales.


Durante la visita a Villa Rufolo, además de ver sus magníficos jardines, conocidos como los “Jardines del Alma”, podemos visitar su torre de entrada, decorada con estatuas que representan las cuatro estaciones, el claustro de estilo morisco y las ruinas de un antiguo pozo. También destaca la Torre Maggiore, a la que podemos subir para disfrutar de las vistas, la Sala de los Caballeros, con sus característicos arcos ojivales, y la Capilla, que alberga una exposición de arte permanente.



Pero, por supuesto, uno de los lugares que más nos gustó fue el mirador Belvedere, desde donde tendremos unas de las vistas más impresionantes sobre el Mediterráneo.


Villa Rufolo está abierta de 9:00 a 20:00h, aunque el último acceso es media hora antes. El precio de la entrada general es de 8 euros, aunque os recomendamos consultar la Web oficial de Villa Rufolo para conocer los posibles descuentos y los horarios de las visitas guiadas.

INFORMACIÓN PRACTICA PARA VISITAR RAVELLO
Villa Rufolo, Villa Cimbrone, Piazza del Duomo y sus miradores.
Os recomendamos dedicar al menos medio día para conocer Ravello con tranquilidad.
Dejadlo en los aparcamientos de la entrada y recorred el pueblo a pie.
Hay bastantes escaleras y caminos empedrados, especialmente para llegar a las villas.
Los miradores de Villa Rufolo y Villa Cimbrone ofrecen algunas de las mejores panorámicas de la Costa Amalfitana.
Si llegáis en autobús, intentad hacerlo a primera hora para evitar las mayores aglomeraciones.
Ravello fue una de las grandes sorpresas de nuestra ruta por la Costa Amalfitana. Aunque es mucho más pequeño y tranquilo que Amalfi o Positano, sus villas, sus jardines y, sobre todo, sus vistas hacen que merezca muchísimo la pena acercarse hasta aquí. Si estáis recorriendo la Costa Amalfitana, no dudéis en incluir Ravello en vuestra ruta.



