Tokyo, al igual que el resto de Japón, se caracteriza por tener una mezcla perfecta de tradición y modernidad y el barrio de Asakusa, situado al noreste de la capital nipona, es un buen ejemplo de ello. Representa el Japón más tradicional trasladándonos de lleno al periodo Edo, cuando esta zona de la ciudad era un punto de ocio y diversión para sus habitantes.

Qué ver en el barrio Asakusa de Tokyo

El templo Sensoji de Asakusa

El plato fuerte de la visita a Asakusa es el Templo budista de Sensoji, el más antiguo de la Tokyo. Fue construido en el año 628 d.C. pero durante los bombardeos de la II Guerra Mundial el templo fue destruido por completo, el que vemos en la actualidad es una reconstrucción idéntica al original.

El templo Sensoji

La primera puerta de entrada al templo es la llamada Kaminarimon o puerta del Trueno, probablemente la imagen más conocida de Asakusa y donde es prácticamente imposible conseguir hacerse una foto. De la Puerta cuelga un enorme farolillo de más de tres metros de altura y 100 kilos, de color rojo.

El Templo Sensoji está dedicado a la diosa Kannon, la diosa de la misericordia. Cuenta la leyenda que fueron dos pescadores quienes encontraron una estatua de Kannon en el rio Sumida y decidieron levantar un templo en la zona en su honor, que no tardo en convertirse en lugar  habitual de peregrinación para los japoneses.

Calle Nakamise Dori

Pasada la puerta de Kaminarimon encontramos la calle Nakamise Dori, que con sus 250 metros de largo es una de las calles comerciales más antiguas de Japón. Aquí encontraremos unas 100 pequeñas tiendas donde se venden objetos de todo tipo, desde comida, juguetes, souvenirs o artesanía.

Calle Nakamise Dori, Asakusa Calle Nakamise Dori Calle Nakamise Dori

Al final de Nakamise Dori encontramos la segunda puerta de entrada al Templo de Sensoji, la puerta Hozomon que da acceso a la sala principal del templo. Junto al él e levanta una Pagoda de cinco plantas y 52 metros de altura, también reconstruida en la década de 1970 y que no se puede visitar en la actualidad, así como unos bonitos jardines.

Templo Sensoji, Asakusa, Tokyo Jardines del Templo Sensoji Puerta Hozomon

Calle Denbouin

Continuando la visita por el barrio de Asakusa, no podemos perdernos la calle Denbouin, un buen lugar para comprar artesanía o dulces tradicionales, mientras recorremos estos 200 metros envueltos en un ambiente tradicional nipón. Algunas tiendas tienen adornadas sus fachadas o tejados con figuras que representan personajes nipones como la del famoso ladrón de Asakusa.

Calle Denbouin en Asakusa Calle Denbouin en Asakusa Calle Denbouin en Asakusa

Hoppy Streey de Asakusa

La conocida como Hoppy Street es otro punto que no debemos perdernos en Asakusa, es un lugar ideal para descansar y tomar algo al estilo japonés, ya que esta calles se encuentra plagada de tabernas tradicionales o izakaya.

Hoppy Streey Hoppy Streey

El primer bar de Japón, se llamó “Kamiya”, abierto en 1880 y se encuentra en el barrio de Asakusa. Aquí podremos probar un licor llamado denki bran, que lo llevan preparando desde el Sg. XVIII y que podría traducirse como “licor eléctrico”, algo muy excepcional para aquel tiempo en Tokyo. Aunque su receta sigue siendo un misterio, se sabe que lleva brandi, como elemento principal, acompañado de otros licores como la ginebra y hierbas medicinales.

Shin Nakamise es una de las más famosas Galerías comerciales cubiertas de la ciudad y conecta con el pasaje subterráneo Chikagai, uno de los más antiguos de Tokyo.

Calle Kappabashi Dougu

Os recomendamos pasaros por la calle Kappabashi Dougu, que cuenta con más de 100 años de historia. Se trata de una de las calles más originales de Asakusa ya que en sus tiendas, unas 170, se venden todo tipo de artículos de menaje y decoración para bares y restaurantes: menús, platos, ollas, farolillos, palillos, cortinas tradicionales…y las famosas sampuru, esos plastos con comida de plástico que se ponen en los escaparates de los restaurantes y que son replicas de la comida de verdad.

Calle Kappabashi Dougu

Parque de atracciones Hanayashiki

Aunque no pudimos verlo por falta de tiempo, en Asakusa se encuentra uno de los Parques atracciones más antiguos del país, ya que cuenta con una  historia de más de 150 años, el Hanayashiki. En el podremos disfrutar de una gran variedad de atracciones con un aire vintage.

El Puente Azuma, limite del barrio Asakusa

Ya en el límite del barrio de Asukusa, no podemos dejar de acercarnos hasta el río Sumida y cruzar el famoso Puente Azuma, que conecta con la zona Sumida. Se puede dar un agradable paseo por las orillas del rio, especialmente concurridas durante la floración de los cerezos, ya que según dicen es uno de los mejores lugares de Tokyo para disfrutar de los sakura, termino con el que se conoce al cerezo japonés.

El Puente Azuma, limite del barrio Asakusa

También encontraremos un embarcadero desde el que parten gran cantidad de barcos turísticos para navegar por el rio Sumida mientras disfrutamos de unas vistas diferentes de la ciudad.

El Puente Azuma

Desde el puente que separa los barrios, podremos disfrutar de la vistas no solo del rio sino también de dos de los edificios más conocidos de Tokyo: la Tokyo Skytree y la Torre Asahi. El primero, inaugurado en 2012 es, con sus 634 metros, el edificio más alto de Tokyo.

Tokyo Skytree y la Torre Asahi, Tokyo

El primero, inaugurado en 2012 es, con sus 634 metros, el edificio más alto de Tokyo. Es posible subir hasta su mirador para tener unas imponentes vistas panorámicas de la ciudad, para saber precios actualizados y horarios lo mejor es visitar su web. La Torre Asahi por su parte, es la sede central de la cerveza Asahi, probablemente la más conocida y consumida del país nipón. La forma del edificio quiere representar una jarra de cerveza, y esta coronado por una extraña “escultura” diseñada por Philippe Stanck, llamada “Flamme d´Or, y que se asemeja a una llama dorada.



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